Manu Perticarari dialogó con Radio Provincia de Buenos Aires y habló de la preparación, de los contratiempos extra deportivos y de lo que se viene de cara a los Juegos Olímpicos de Turquía 2017.

Aquí el audio: https://soundcloud.com/simon-de-aduriz/manu-perticarari-en-radio-provincia

Contamos un poco cómo es esto de tu vida y el básquet, que has pasado por muchos lugares y ahora estás en Saladillo.
Ahora estoy instalado en Saladillo jugando en el club Ciudad. Ahora me toca estar ahí, hace dos meses estaba jugando en Corrientes, también estuve dos años en Bahía Blanca, en Rio Negro. Por ahí me tocó jugar en varios lugares y, como yo siempre digo, este deporte me hizo conocer a mucha gente. Además puedo hacer lo que a mí me gusta que es lo más importante.

¿Qué diferencia hay entre jugar en Los Topos y en el básquet convencional?
Diferencias hay, son muy pocas, pero son muy detalladas. La manera de jugar con los Topos te abre más la cabeza porque tenés que usar la vista y más la atención. Hay que ser más detallista en el tema de la comunicación, pero después, cuando juego en el básquet convencional, que lo practico desde los 4 y tengo 26, así que toda mi vida, no cambia mucho. Sólo en la comunicación está la diferencia, no hay ninguna complicación, ni nada que vos digas: cuesta mucho adaptarse.

Explicanos que categorías de audición hay en la Selección.
Yo por ejemplo, tengo hipoacusia. Tengo pérdida en los dos oídos pero no totales, puedo escuchar. Hay chicos que integran los Topos que son sordos, no escuchan nada. Ahí, obviamente, nos manejamos por lengua de señas. En el nivel, hay un límite permitido, cuando un jugador ingresa a la pre-selección ser le hacen los estudios para ver si están accesible para jugar. Se hacen esos estudios, se presentan a nivel mundial, es corroborado por el cuerpo técnico y, si el jugador les gusta, queda seleccionado.

Ahora tienen que ir a los Juegos Olímpicos de Turquía por clasificar en Maryland, ¿cómo les fue allá?
Nosotros fuimos sabiendo que si volvíamos con una medalla en el pecho era la clasificación y a eso fuimos. Después se logró un objetivo más, que fue llegar a la final del torneo y creo que eso nos dio un envión anímico que nos sirve mucho para afrontar esta parte que es durísima, pero no imposible. Dentro de las potencias mundiales, sabemos que estamos cerquita. Nos trajimos la medalla de plata perdiendo contra Estados Unidos, que es una de las tres potencias más grandes. Estamos a un paso, pero no hay que desesperarse y trabajar como corresponde sin sacar los pies de la tierra.
Vos fuiste elegido en el quinteto ideal del Preolímpico, ¿fuiste el único argentino?
Si, había quedado un canadiense, dos estadounidenses, un venezolano y yo. Del país fui el único, pero te digo que eso fue un premio para todo el equipo. Como fue para mí, podría haber sido para cualquier compañero porque todos hicimos un gran torneo. Nosotros decíamos que si bien no tenemos jugadores destacados mundialmente, formando un buen equipo humano logramos lo que logramos.

En eso se parecen a la Generación Dorada del básquet convencional…
Son situaciones parecidas y, obvio, que uno lo recuerda y nos gusta la comparación como bien dice. La verdad es que nosotros sufrimos un montón de malpasares económicos y situaciones que por ahí no tendríamos que haber vivido. Pero ahí fue donde más fuerte nos hicimos como equipo.

Contamos sobre eso, ¿en qué condiciones se encuentran para ir a los Olímpicos de Turquía?
Después de volver de Estados Unidos, el cuerpo técnico tomó la decisión de no involucrarnos en la parte económica o los problemas extra deportivos, así que estamos un poco alejados de ese tema. Pero sabemos que estamos en una situación complicada, que necesitamos apoyo económico del país, del gobierno y de la gente que pueda para poder cumplir nuestro sueño. Es difícil por la situación que está atravesando el país hoy en día, pero a nosotros nos cuesta un poco más porque hay que entender que hay jugadores en la Selección que laburan todo el día, que no solo se dedican al básquet. Otras selecciones tienen jugadores profesionales que se dedican exclusivamente al básquet, pero afrontamos lo que nos toca.

¿Qué sigue ahora hasta Turquía?
La próxima concentración creemos que va a ser del 16 al 20 de marzo en el Cenard, en Buenos Aires. Ahí nos volvemos a ver las caras. Después vamos a La Rioja, que ya está confrimada, donde se definirían los 12 convocado y ahí ya empezamos a preparar el viaje a Turquía.

¿Cuántas personas viajan?
Somos 12 jugadores más el cuerpo técnico y los dirigentes. Pensá que tenemos 15 días de concentración previos al viaje y 15 días en Turquía, entonces es un gasto económico enorme y hacemos todo a pulmón. Nosotros vamos a ir a poner la frente lo más alto posible y uno siempre quiere algo más.